El desprestigo de FIFA y UEFA es cósmico, otorgando trofeos individuales a un pavo que no suele ser el mejor jugador de su equipo ni un 1% de los partidos que juega, y de paso trincándolos a Leo Messi, que es el mejor de los 22 en 8 o 9 de cada 10 partidos que juega desde que tenía 8 años.
Menos mal que Leo Messi está tan, tan, tan, tan por encima de cualquier galardón individual que exista, que estas parodias resultan irrelevantes, aparte del sonrojo que da a sus propios compañeros ver a este Bluff trincar copitas a las que no aspiraría ni en el más húmedo de sus sueños.
Solo ver que le pitan en su campo en casi todos los partidos, es indicativo de que NO LE QUIEREN, NO LE TRAGAN, NO CONSIGUE CALAR COMO CRACK EN CASI NADIE... Todos esos enfermitos modelo "puerta 55" siguen consignas de los Pedreroles y demás periodistas prostituidos de este país, que necesitan un contrapeso para hacer como que alguien del Madrid está a la altura de Messi. Impostura obscena.
Pero tras simular que le idolatran, resulta que se agarran a los Isco o Asensio de turno, ávidos de ver un puto regate o detalle de clase en sus desmoralizantes vidas deportivas, donde sólo los árbtiros les regalan piruetas para optar a títulos más falsos que un duro de madera.
Pasemos del Balón de Oro o el The Best. La mafia los ha convertido en basura inorgánica. Remitámonos a la HISTORIA, con mayúsculas. Esa en la que los únicos deportistas que entren en cada conversación sobre Messi, sean los de su nivel. O sea, Michael Jordan, Cassius Clay, Phelps, Bolt, Federer, Merck, y poquitos más, pertencientes a un club en el que no dejan entrar a oportunistas sin talento.

