Pero la verdad es que todos tenemos altibajos en la vida: personas, empresas, e incluso clubes de fútbol. Sin embargo, desde que saltó Florentino a la palestra, el RM está en caída libre en prestigio y en excelencia. Y desde que entregó el club a Mou, el socavón es de 9,5 en la escala Richter.
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| Este chollo para los dos grandes toca a su fin |
El
problema de Florentino es que confunde los números con los colores, y le dices
que el tema está negro, y te contesta “por el culo te la hinco”. El caballero es una especie de
“empresario modelo”, concepto que en estos días viene a significar que “cuantos
más miles de millones de deuda tienen mis empresas, más modélico soy”.
Y te aterriza uno de estos en un club con capacidad para pillar préstamos y
poder fáctico hasta para recalificar zonas verdes, y te prepara una ensalada de
créditos como para fundar el coleccionismo de pólizas. Y ahora que las antaño poderosas TV andan caninas, y que el resto de clubes, si
no quiere desaparecer, no tendrá otra que exigir un reparto menos humillante de
los derechos, la viabilidad del RM actual a
medio y largo plazo, tirando de chequera para todo, equivale a la ética profesional de Pedrerol o
Marqués.
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| Galácticos al final de sus carreras |
Lo
de Florentino es una especie de huida hacia adelante, cuasi suicida, desde que
entró. En
su primer mandato tenía una idea medio correcta: “Los que ganan son los
jugadores y el entrenador es un mal necesario”. Yo mismo le podría
medio comprar el argumento, porque soy el primero que sólo le pido a un
entrenador que se limite a hacer la mejor alineación y a no tratar de inventar la
sopa de cebolla ni joder el ambiente… Pero al menos se requiere hacer una
plantilla cojonuda y tener una idea de juego, y él lo que hizo fue comprar
divos que iniciaban su camino a la jubilación como Zidane o Ronaldo, y otros que
no eran tan cracks, como Beckham o Figo. Y si esos ven que al presi se la suda
el míster, pues pasa lo que pasa: o se te aparecen todos los santos para ganar
una Champions, o te vas al carajo. Y aún con el milagrazo de Wembley 2002, donde el RM
llegó tras pasar esotéricamente la fase de grupos, pues en los últimos 3 años
de la primera presidencia de Tito Floren, sin “la baraka” de Don Vicente del
Bosque, el Real ganó los mismos títulos en fútbol que yo haciendo windsurf Ebro
abajo: CERO.




